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Sé lo que estás pensando...by John Verdon

24/11/15

Sé lo que estás pensando, de John Verdon

Nº de páginas: 432
Edición: tapa blanda bolsillo
Editorial: ROCA BOLSILLO
Lengua: CASTELLANO
Precio: 9.95€
SINOPSIS:

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera. Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente el que había pensado. David Gurney, un policía que después de 25 años de servicio se ha retirado al norte del estado de Nueva York con su esposa, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia: lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en una amenaza contra su vida. Gurney deberá desentrañar el misterio de cómo este criminal parece capaz de leer la mente de sus víctimas en primer lugar, para poder relacionarlo con casos parecidos del pasado y llegar a establecer el patrón que le permita atraparlo.

Aunque últimamente no lo parezca, soy una fan de la novela negra, de los thrillers policíacos (mi autora favorita es Agatha Christie). Los últimos años me he centrado mucho en la novela romántica, paranormal, juvenil o adulta, y menos en este género que, la verdad me encanta. 

Sé lo que estás pensando llevaba AÑOS esperando a ser leído por mi persona. Muchas manos lo han disfrutado antes que yo, pero yo aún no me había lanzado a ello, no encontraba el momento o la inspiración (o ambas cosas), así que ahí estaba, el pobrecito, esperándome. Creo que ha sido lo mejor. Ahora era su momento. 

David Gurney es un laureado detective de homicidios con un amplio repertorio de asesinos en serie cazados y metidos entre rejas. Su fría lógica y su capacidad para captar y ver cosas que otros no ven con facilidad, le han dado la fama que merece y unos resultados muy alabados. Sin embargo, desde hace algún tiempo, vive retirado con su esposa, buscando la paz que nunca ha sido capaz de vivir y en la que no se siente realmente a gusto. Intenta llenar su tiempo con algunos pasatiempos y reconectar con su esposa, pero algo falla. Un día, recibe la inesperada visita de un antiguo compañero de universidad. Mark Mellery, es el director de una especie de centro de retiro espiritual y se gana muy bien la vida. Pero últimamente está recibiendo unas cartas muy extrañas con unos poemas muy inquietantes. No se puede quitar de encima la sensación de que el remitente quiere algo de él y nada bueno, pero no está dispuesto a ir a la policía, así que le pide ayuda a Gurney para intentar averiguar más de este hombre que parece ser capaz de adivinar en qué número pensaría dado el caso y que parece conocerle tan bien. Gurney, que no puede resistirse a un buen rompecabezas, accede a ayudarle en cierta manera, insistiéndole en ir a la policía en cualquier caso. Mellery acepta toda la ayuda posible, pero rehúsa a acudir a la policía. Días después, aparece asesinado de manera brutal en su propio centro, rodeado de una serie de indicios que dicen todo lo contrario de lo que muestran. Sólo Gurney será capaz de ver el patrón e ir desentrañando el difícil rompecabezas que supone el caso. Ahora, metido oficialmente en ello, Gurney seguirá la ristra de asesinatos que el asesino va dejando tras de sí como miguitas de pan, con indicios aparentemente inconexos que guardan, sin embargo, mucho sentido. Tanto se meterá en la boca del lobo, que acabará convirtiéndose en el objetivo del asesino.

¿Crees en el destino? Yo sí, porque pensaba que no volvería a verte y, de repente, un día, allí estaba. Todo volvió: cómo sonaba, cómo se movía, y más que ninguna otra cosa, cómo pensaba. Si alguien te pidiera que pensaras en un número, yo sé en qué número pensarías. ¿No me crees? Te lo demostraré. Piensa en cualquier número del uno al mil: el primero que se te ocurra. Imagínatelo. Ahora verás lo bien que conozco tus secretos. Abre el sobrecito.

Siendo la primera novela que leo de John Verdon, y la primera que leo del género en bastante tiempo, he de decir que la verdad es que ha sido una gratificante experiencia. Tal vez no de diez, pero se acerca bastante.

John Verdon ha creado una historia oscura, intrigante y llena de misterio, con un asesino frío, despiadado y sumamente inteligente que pondrá en jaque a toda la policía y a uno de los detectives más famosos de EE. UU. La novela cuenta con una gran cantidad de giros inesperados y te mantiene en velo hasta el final, haciéndote preguntas, elaborando tus propias conjeturas, desconfiando de todo y todos y partiéndote la cabeza para encajar las piezas de un puzzle muy complejo. Poco a poco, el aún así imperfecto detective Gurney, va más allá, se sirve de lo que le rodea y de quienes le rodean y va encajando esas piezas que sólo él ve. Verdon es, sin duda, un maestro de la intriga y tiene un cerebro privilegiado, pues para crear la trama de esta novela hay que tenerlo. Aunque su modo de escribir es fluido y detallado, el ritmo es - a mi parecer -, demasiado lento y las descripciones, en ocasiones, excesivas. Aunque sé que la mayoría de estas descripciones son necesarias no sólo porque sustentan la trama, sino porque es la forma en que el autor hace que los personajes sean más realistas y tengan personalidades claras, a veces resulta abrumadora tanta descripción. Hace muchos paréntesis, hay demasiados detalles embrollados que hacen que a veces pierdas el hilo - o por lo menos me ha pasado a mí - y, cansan. No quiere decir que no me haya gustado la novela - tal vez estoy algo "desentrenada" con este género - pero a veces me cansaba de leer y he ido más despacio de lo habitual con su lectura porque sino a veces me perdía un poco.

En definitiva, una novela policíaca/negra de calidad, muy bien escrita, con una trama compleja, unos personajes y un protagonista muy reales, de ritmo algo lento, pero con muchos giros inesperados, inteligencia e intriga a raudales.

Me ha gustado retomar un género que hacía mucho que no disfrutaba. Y John Verdon es un gran escritor, así que repetiré con él.

Mi puntuación:

La Restauradora...by Amanda Stevens

18/4/15

La Restauradora (La reina del cementerio #1), de Amanda Stevens
Nº de páginas: 368
Edición: tapa blanda
Editorial: Roca bolsillo
Lengua: CASTELLANO
Precio: 8.95€
SINOPSIS:
 Amelia Gray tiene veintisiete años y desde los quince puede ver fantasmas. Heredó el don (o maldición) de su padre, y también a través de él supo las reglas que todo médium debe respetar para poder serlo y llevar una vida tranquila: no alejarse de los campos santos; ignorar la presencia de fantasmas a su alrededor, aunque quieran hacerse presentes; no relacionarse con personas a las que los espíritus acechan.

 Amelia se dedica a restaurar cementerios de valor histórico artístico y con ello cumple con una de las reglas que su padre le impuso en su momento también consigue llevarlas a rajatabla. Esto es, hasta que todo cambia.

Un asesinato en uno de los cementerios en los que está trabajando la pone en contacto con un detective acechado. Y hay algo que la empuja a estar cerca de él, a pesar del peligro al que casi de inmediato se ve sometida. Los fantasmas del detective empezarán a amenazarla y ella deberá elegir entre sus sentimientos y su propia seguridad.
La Restauradora es el primer libro de la saga La reina del cementerio de Amanda Stevens. Clasificado dentro del género de romance-suspense, yo no la clasificaría como tal. Sí, tiene tintes y matices románticos pero no os equivoquéis, es una novela principalmente de suspense e intriga. Es el primer libro que leo de esta autora y, la verdad, me ha gustado mucho la experiencia, aunque ha sido...espeluznante.

Amelia Gray es una reputada restauradora de cementerios. Aprendió el oficio de su padre desde que era pequeña y su destino siempre pareció ser ese. Además, Amelia tiene el extraño e inquietante don de ver a los fantasmas. Con nueve años vio al primero y desde entonces, su vida cambió y se vio obligada a regirse por unas poderosas reglas para poder vivir tranquila: no alejarse de los campos santos, ignorar la presencia de los fantasmas -lo cual significa que cuando ellos están presentes ella debe hacer como que no los ve, o de lo contrario ellos se pegarán a ella y ya nunca la dejarán -, y mantenerse alejada de aquellas personas a las que les acechan espíritus. Unas reglas en apariencia sencillas, pero que ahora serán puestas a prueba en la vida de Amelia.

Amelia está trabajando en un nuevo proyecto, restaurando el cementerio de Oak Grove en la ciudad de Charleston. Un día, la lluvia interrumpe su trabajo y desentierra el cuerpo de una joven que ha sido asesinada y enterrada en una antigua tumba que no le pertenece. Este descubrimiento, traerá a la vida de Amelia al detective Devlin, un hombre oscuro, impasible, intrigante y tremendamente irresistible para Amelia. Pero Devlin tiene un problema, o mejor dicho, dos: le acechan dos fantasmas. Amelia sabe que debe alejarse de él, pero ahora deben trabajar juntos para intentar atrapar al asesino de la mujer aparecida en el cementerio, y de todas formas, la atracción que Devlin ejerce sobre Amelia, la intriga y la fuerza que la atraen hacia él, le hacen muy difícil cumplir las reglas que le inculcó su padre.

Bajo su fina aura, advertí una piel translúcida y una espléndida cabellera rizada de color negro azabache. Llevaba un bonito vestido azul con un ramillete de jazmín entrelazado con el cinturón. Levantó la mano y señaló la ventana desde donde yo la estaba vigilando. No paraba de temblar.
Fue entonces cuando algo brillante captó mi atención. Debía de llevar un diminuto anillo en el dedo.
Lo cierto es que no estaba equivocada.
La niña sabía que yo estaba allí.
Sabía que podía verla.
Y quería hacerme saber que lo sabía.
Nunca antes me había relacionado con un fantasma. ¿Cómo podía haberme pasado si había seguido cada una de las normas de mi padre al pie de la letra?
Algo había cambiado. No sabía cómo, pero alguien se había saltado las normas.

A medida que pasan los días, se descubren más cuerpos, y el asesino empieza a comunicarse directamente con Amelia. Además, los fantasmas que acechan a Devlin empiezan a amenazarla, lo cual hace que la vida de Amelia se vuelva más complicada y peligrosa. 


Una vida tranquila, una muerte tranquila.

Duerme ahora, querida.

Nuestro secreto está a salvo.

Tenía calor y frío al mismo tiempo. Notaba que un riachuelo de sudor me recorría la espalda, pero no dejaba de tiritar. No podía quitarme de la cabeza esas imágenes tan aterradoras. Cadáveres colgados de grilletes y un charco de sangre.
Procuré alejar aquella visión.
"¿Qué tipo de monstruo haría una cosa así?"
A Devlin no le tembló la voz. Con expresión impasible, pero con un brillo en su mirada que me asustó, respondió:
"En mi opinión, es un cazador."

La Restauradora es un libro principalmente de intriga, misterio, asesinatos sin resolver y fantasmas, muchos fantasmas. Un libro de esos realmente espeluznantes que consiguen ponerte los pelos de punta y que no es recomendable leer por la noche si estás sola en casa, aviso. Me gustaría recalcar que no es un libro de romance, aunque sea descrito de esa manera. Sí, tiene un trasfondo romántico que no se me ha escapado, pero la historia entre Amelia y Devlin es de todo menos romántica, aunque sí haya un par momentos de gran atracción entre ellos, pero nada más. En esencia, sus páginas guardan historias de romance trágicas, pero la novela es principalmente negra: llena de misterios, secretos, asesinatos y unos fantasmas nada amigables que resultan bastante espeluznantes. 

Desde el principio la trama te engancha y el libro te atrapa entre sus páginas, sus misterios, su oscuridad y sus ocasos llenos de horribles fantasmas. La prosa y el ritmo son adecuados para la temática y los personajes llevan muy bien sus roles, haciéndonos co-protagonistas de la historia (y del miedo que da en algunos momentos) El personaje de Devlin, el inspector acosado por dos fantasmas, me tiene muy pero que muy intrigada (al igual que a la protagonista) y sí, me atrae mucho. Amelia es una buena protagonista, cumple con su función y es valiente a la par que vulnerable, o sea, imperfectamente perfecta para su rol en la historia.

"¿Por qué ha venido?" le pregunté en voz baja "Hace unas horas insistió en que me alejara de la investigación."
"Y lo mantengo."
"Entonces, ¿por qué ha venido?"
"Porque no puedo estar lejos de usted."
Y entonces lo comprendí. Por fin me di cuenta de que no era la única que sentía ese magnetismo. Devlin también notaba una atracción hacia mí. Saberlo debería haber disparado mi confianza, pero, en lugar de eso, me sentía todavía más vulnerable. ¿Qué expectativas tendría? No era una mujer exótica, tan solo una restauradora de cementerios con las manos llenas de callos y que veía fantasmas. Alargó el brazo y me acarició la mejilla con los nudillos.
"No tiene ni idea, ¿verdad?"

La única pega...es el final. Después de llevarnos magistralmente de un capítulo a otro, sumergiéndonos en la intriga y el terror que guardan sus páginas...el desenlace no ha sido menos que "meh". Me ha defraudado un poco. La autora no ha sabido hacer justicia a la tensión y al misterio que nos arropaba durante la lectura y se ha decantado por lo que yo denomino un final "pim-pan, chim-pun" demasiado rápido, demasiado light y ciertamente insulso. Por esto, y por la falta de romance que me esperaba, no se lleva las 5 estrellas, a pesar de que ha sido una lectura que me ha atrapado mucho. Pero no ha llegado a ser magistral.

En definitiva, La Restauradora es una novela que mezcla muy bien lo paranormal con la novela negra de siempre. Intriga, misterios, secretos peligrosos, asesinatos sin resolver y atracciones peligrosas. Su ritmo y la forma de escribir de la autora atrapan y nos envuelven en ese halo de misterio y peligro que resulta tan atrayente a la par que tenebroso, y sus personajes nos hacen partícipes de una historia que puede resultar ser la caja de Pandora que está a punto de ser abierta. Sin embargo, la falta de romance y de un final que le haga justicia a la historia, hacen que esta novela cojee. Aunque la autora sabe compensar sus errores y aún así, consigue que quieras seguir leyendo esta saga.

Mi puntuación: